Acceso, Cultura, Secretaria de Genero
165 0

CRTN deja en evidencia acoso político a mujeres en puestos de liderazgo

La Confederación de Trabajadores Rerum Novarum dejó en evidencia otra de las formas de violencia patriarcal: el acoso político contra las mujeres que aspiran u ocupan puestos de toma de decisiones.

Convocar a reuniones en horas a las que las mujeres han indicado que no pueden participar o ni siquiera invitarlas, revisar un celular mientras las mujeres hablan, levantarse a tomar café o no asistir a reuniones convocadas por mujeres son algunas de esas formas de acoso.

Pero el acoso político también pueden manifestarse abiertamente, como el cuestionamiento a sus capacidades cuando el estilo de liderazgo de la mujer no es patriarcal o la dispersión de rumores, mentiras, chistes, críticas sobre la manera de actuar y hasta de vestirse, entre otros.

“La violencia política se da en todos los espacios de toma de decisiones. Se manifiesta como actos de presión, persecución, amenazas. Puede ser cometida por una persona o un grupo de personas y se ejerce contra mujeres en el ejercicio de la función político-pública o en contra de sus familias”, explicó la especialista Rocío Alfaro, quien brindó una charla a dirigentes sindicales de la CTRN.

Esta actividad fue organizada por la Secretaría de Género de la CTRN el pasado 22 de noviembre, en el marco de las conmemoraciones del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres.

Rosemary Rodríguez, responsable de esta Secretaría, dijo que la violencia política es otro ejemplo de las dificultades que deben enfrentar las mujeres en los espacios de poder.

 

“Aún cuando se logre llegar a un espacio de poder superando muchos obstáculos, las mujeres debemos seguir resistiendo esas otras formas de violencia política.

 

Estas son prácticas que debemos visibilizar y erradicar”, dijo Rodríguez.

El foro contó con los testimonios de la diputada Emilia Molina, del PAC, y las dirigentes sindicales Jeannette Marchena Rojas, del Sindicato de Profesionales de AyA (SIPAA), y Miriam Arriola, jubilada de UNATROPYT.