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“Hay que empezar cobrando”

Comentarios de Víctor Báez Mosqueira, Secretario General de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), sobre la situación fiscal y laboral en Costa Rica

¿Cuáles son sus impresiones a raíz de la situación que le expusieron los representantes de las centrales sindicales costarricenses?

En primer lugar, vinimos a solidarizarnos con el movimiento de los trabajadores y trabajadoras de Costa Rica. Evidentemente, están enfrentando una medida impuesta por el Fondo Monetario Internacional. La pertenencia próxima de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) tampoco es buen augurio porque la OCDE ha sido calificada como una organización “esquizofrénica”: los lunes hablan de derechos y los martes habla de cortes. Entonces aquí lo que se quiere hacer con estas políticas es igualar para abajo. Cortar puestos de trabajo y puestos del sector público para empobrecer a la gente. Hacer creer a la gente que en el sector público son privilegiados.

Una persona con el nivel de salario del sector público no es ninguna privilegiada. Privilegiados los que ganan pensiones de lujo o aquellas empresas que no pagan impuestos. Si la evasión fiscal aquí es del 8,2% del PIB, entonces aquí tenemos un serio problema. No hay que empezar cortando, sino hay que empezar cobrando.

Los neoliberales dicen que hay que gastar bien el dinero del Estado. Sí, hay que gastarlo bien. Se tiene la responsabilidad de gastarlo bien, pero también existe la responsabilidad de cobrar bien a quien haya que cobrar. De cobrar bien a los evasores y si no pagan, meterlos presos.

Costa Rica está en el lugar 15 a nivel mundial de las remesas ilícitas de divisas; en menos de diez años salieron más de $11 mil millones y eso tiene repercusión. Pero eso no lo hacen los trabajadores, eso lo hacen las grandes empresas manipulando las importaciones y exportaciones. Entonces, el gobierno viene ahora, sin resolver esos problemas, sin intentar cobrarle a los evasores, a los que están robando el país, dicen “vamos a recortar el salario a los trabajadores y trabajadoras del sector público”.

Ese patrón de castigar a la clase trabajadora se repite en otros países

Claro ¿Sabe por qué? La democracia está yendo para atrás en nuestros países. Hay que recortarle a la clase trabajadora para que los evasores en vez de ir a la cárcel, sigan vivitos y coleando, sigan sin pagar impuestos y sigan contrabandeando divisas al exterior. Robando al país. Ese es el mensaje que nos mandan.

Y engañan a la gente, al pobre trabajador del sector privado, al desempleado, diciéndole que “este es un privilegiado porque está ganando mucho dinero”. No está ganando mucho dinero. Ganando siete u ocho mil dólares por año, ¿Eso es privilegio? Eso da para mantenerse. Entonces lo que ellos dicen, la política de muchos de estos gobiernos, es decirle a la gente: usted no tiene derecho a salir de la pobreza, siga siendo pobre.

Esa voracidad ¿que consecuencias puede tener?

La destrucción de la democracia y la miseria. Para que vamos a engañarnos. El capitalismo no va acompañado de la democracia; al capitalismo le molesta la democracia. No son sinónimos ni mucho menos. Ni son compañeros de viaje. El capitalismo quiere cada vez más, quiere apropiarse cada vez más de recursos y la gente no le interesa. Si la gente no le interesa, no le interesa tampoco la democracia.

Ahora, quiero recalcar que el trabajador del sector privado no crea que la solución es recortar el salario de los trabajadores del sector público. Eso va a producir el desempleo en el sector privado. Esa gente nos engaña y nos dice: Cortando el dinero público, el presupuesto público se van a crear más puestos de trabajo. Mentira. Nosotros tenemos estadísticas de la OIT que indican que por cada corte de 7,32% del presupuesto, caen cuatro millones de empleos. Y eso es lo lógico. Si se saca dinero de circulación, si se recorta el salario del sector público, que gana un poco mejor que el resto, entonces estos trabajadores y trabajadoras van a comprar menos. Al comprar menos, los empresarios van a vender menos y al vender menos, van a necesitar producir menos, y al producir menos, van a despedir gente. Esa es la lógica. Que dejen de mentirnos.