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Periodismo real o marketing publicitario

Que matriz informativa ocupa la Costa Rica del Bicentenario

Juan Carlos Durán Castro *                                                                          

Secretario de Seguridad Social

Confederación de Trabajadores Rerum Novarum

Las señales de una sociedad que avanza de manera acelerada a un proceso de descomposición social altamente riesgoso están a la orden del día, pero por distintas razones al sistema en general le es conveniente ocultar estas realidades y en particular el aparato mediático asume un rol que va desde el silencio cómplice, pasando por la nula objetividad y el amarillismo mediocre, para terminar en el mundo tristemente célebre de un periodismo vacío que contribuye a acelerar confrontaciones sociales.

Un ejemplo de lo indicado supra, se refleja cuando analizamos el editorial de Don Ignacio Santos, el día 03 de enero del 2019, en la edición de las 7pm en Telenoticias, cuando el abordaje de la no transferencia de los recursos para la red de cuido y el programa avancemos no fue ejecutada en tiempo por el Ministerio de Hacienda.

Don Ignacio aborda distintas aristas del tema y en algunas se sesga y en otras intenta quedar bien con Dios y con el Diablo, pero lo que nunca establece de forma asertiva, es el riesgo real que corren estos recursos para los niños y niñas más pobres del país a partir de la aprobación del expediente legislativo 20.580, al haber sido aprobada dentro de esta ya ley, la figura antihumana de la regla fiscal por parte de los dis que padres de la Patria del PLUSC-PAC, incluyendo los “partidos” cristianos y evángelicos y cuyo contenido avalo la Sala Constitucional, plegándose a un proceso de dictadura en democracia que ya presenta rasgos de fascismo bastante alarmantes.

Sin duda alguna este tipo de “editoriales”, con poses y hasta histrionismos manuales y faciales bastante falaces a favor de los niños y niñas más pobres, terminan apoyando una agenda de rastros antihumanos que ocultan en el fondo la contra reforma socio-laboral en desarrollo, que está sin duda alguna apuñalando la institucionalidad y el estado social de derecho.

Desde nuestra trinchera sindical consideramos que el monopolio mediático nacional debería realizar un enorme esfuerzo supremo por desarrollar una matriz informativa más objetiva, menos inclinada al odio, más pensando en el DIOS PUEBLO, que en el DIOS MERCADO, de lo contrario seguiremos avanzando hacia una tiquicia (Moneylandia), que no permitirá crear un sistema estable que ayude a garantizar la paz social y la prosperidad  y que conduce peligrosamente a “democracias” que se van transformado  en plutocracias; plutocracias que  mutan en oligarquías peligrosas y sumamente dogmáticas, pudiéndose asentar  con mayor fuerza ciertas oligarquías tan  cleptocratas, que pisotearán sin reparo todo lo opuesto a su oproviosidad económica.

Sin duda alguna mucho de lo que se pueda avanzar para salir de la parálisis política en la que estamos, depende en buena medida de lo que se informe, es decir, la recuperación real de nuestra economía y de nuestra democracia y las condiciones para negociar los detalles de una arquitectura económica que nos coloque de nuevo en la ruta de la inclusión social pasa por el desarrollo de un ejercicio del periodismo real y no de un marketing publicitario.

Este peligroso engranaje financiero que se desarrolló en tiquicia (Moneylandia), requiere de un periodismo que haga visible la riqueza y la materia oscura de un pequeño grupo de ciudadanos y ciudadanas ticos y ticas, cuya fuerza gravitacional está doblegando el tejido de nuestra sociedad, sí, a esos que les llaman erróneamente “grandes contribuyentes” y que su insaciable religiosidad financiera empuja al país a una severa crisis que es auscultada por ciertos medios vinculados al poder real.

Es más que público y notorio que con sus virtudes y errores, la lucha social contra el conocido combo fiscal (expediente 20.580), desnudo verdades ocultas y permitio arar nuevos surcos de lucha social, en tal sentido la sociedad en su conjunto ve ahora con mayor claridad la presencia en tiquicia (Moneylandia), de ciudadanos nómadas que en el juego del sistema financiero reportan cero ganancias o nada de utilidades lo cual ahora más que ayer les resulta risible desde toda lógica humana.

Así las cosas, el periodismo serio y patriota puede aportar mucho para que el país en su conjunto aspire a recuperar y trazar una ruta de desarrollo nacional consensuado bajo un diálogo social que permita un mejor control de nuestra economía y nuestra democracia, aún dentro de un contexto de globalización, o sea, un nuevo pacto social es desde todo punto de vista construible si los actores en disputa salen del modo CORPORATIVO y se colocan en modo PAÍS.

Este ejercicio de periodismo renovado y con más compromiso podría contribuir a evitar que se sigan profundizando los horrores de un modelo establecido desde hace al menos 30 años por parte del PLN y PUSC y profundizado radicalmente por el PAC en los últimos 5 años, lo cual sería un aporte relevante para fijar el camino de la Patria hacia el 2021 y más allá.

*Las opiniones e ideas vertidas en este artículo representan a las de su autor y no necesariamente con las de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum